Airbnb en Nueva York

Airbnb en Nueva York sufre un duro mazazo.

Airbnb en Nueva York sufre un duro mazazo. El pasado 22 de octubre, el gobernador de Nueva York firmó una nueva ley que restringe las condiciones a partir de ahora para poder alquilar a través de Airbnb en Nueva York.

Airbnb en Nueva York sufre un duro mazazo.

¿En qué consisten estas nuevas medidas?

En restringir el arrendamiento de apartamentos con una duración inferior al mes, obligando así a un alquiler por períodos de tiempo superiores. Ésto supone un duro mazazo para Airbnb, dado que la gran mayoría de reservas se realizan por días sueltos, desde 2 hasta 5 noches aproximadamente en su inmensa mayoría.

Tanto es así que Airbnb en Nueva York anteriormente ya había intentado evitar la implantación de esta ley a través de varias medidas. Por ejemplo:

  • La regulación en el pago de impuestos.
  • La creación de un registro público donde darse de alta los arrendadores con apartamentos activos en la plataforma.

¿Desde cuándo tiene este problema Airbnb en Nueva York?

Esta problemática no es algo nuevo y viene de atrás. Desde 2010 llevan luchando contra la legislación de Nueva York para evitar su acatamiento y seguir anunciando por estancias cortas.

Sin embargo, ante la proliferación constante de numerosos alojamientos clandestinos esta vez han sido más contundentes. De esta forma, queda totalmente prohibido anunciar a través de esta plataforma alojamientos por una duración inferior al mes bajo una sanción de 7500 $.

Una excepción: Las habitaciones.

En cualquier caso parece ser que no todo está perdido. ¿Por qué? Todavía queda una alternativa para poder alquilar por períodos inferiores de tiempo. ¿Cómo? Arrendando sólo habitaciones que son la gran excepción.

De esta forma, se permite el anuncio de habitaciones por días sin ningún tipo de límite, siempre bajo la condición de que el dueño permanezca también dentro de la vivienda durante dicho período.

De esta manera, los alquileres todavía pueden sobrevivir mejor de momento debido a que un porcentaje importante son de habitaciones. No obstante, la inmensa mayoría prefieren un apartamento entero privado donde alojarse.

¿Qué supone ésto para Airbnb?

La plataforma está valorada en 30 millones de dólares en el mundo entero y con un mercado principal enfocado en Estados Unidos. Si a ésto le sumamos que en Nueva York se encuentra su punto más fuerte de ingresos comprendemos hasta qué punto puede afectar a la plataforma.

Sin embargo, no sólo están en su contra el gobierno sino también las ONGs y asociaciones de vivienda. Ambas le acusan de haber provocado el encarecimiento de la misma que ya de por sí era bastante alto.

Por tanto, no afecta sólo al sector hotelero sino también a los ciudadanos. Perjudica gravemente la asequibilidad de la vivienda en Nueva York por una razón muy sencilla:

Desaparece del mercado el alquiler normal de muchas viviendas. Los dueños prefieren arrendarlas a turistas por precios mucho más altos, en lugar de los períodos largos por los que lo cogerían algunos neoyorquinos.

¿Lo aceptará Airbnb?

La plataforma ya ha anunciado que recurrirá a esta nueva ley por considerarla injusta. Su portavoz afirma que se han favorecido los intereses de la industria hotelera sin tener en cuenta la de los ciudadanos de Nueva York, mucho más numerosa.

Sin duda alguna, el dilema está servido. No obstante, de momento parece ser que prevalece la ilegalidad de arrendamientos por períodos inferiores al mes.

Estaremos atentos a ver quién gana el pulso.